Cada artículo incorpora una etiqueta con lote de fibra, taller de transformación y fecha aproximada de producción. Un código QR lleva a fichas mantenidas por asociaciones locales, donde se publican fotos de procesos y mapas de proveedores. No se busca espectáculo, sino memoria compartida y capacidad de auditoría vecinal. Así, si algo falla, se aprende rápido, se repara mejor y se actualizan prácticas con transparencia.
Los baños se decantan en estanques de grava y plantas ribereñas, recuperando sólidos para compost o tintes futuros. Se evita cromo y se moderan alumbres mediante recetas precisas. Termómetros sencillos y registros de pH previenen repeticiones fallidas. Cuando la temporada trae sequía, se tiñe en serie para reducir calentamientos. El objetivo es que el efluente final vuelva a ríos limpios, con vida acuática respetada y vecinos tranquilos.
All Rights Reserved.